miércoles, 22 de agosto de 2012

Las vacaciones

Antes de tomarse unas vacaciones uno se pasa un tiempo soñándolas. Las paladea en una orgía onírica constante, imaginando las miles de tropelías gozosas que va a cometer o los miles de momentos de paz y relax que va a degustar. Luego el momento ocioso se hace acto y te pasas unos días exhibiendo tu liberación y abandonandote a tus más nimias apetencias. Pero siempre hay un día que se cuela con un extraño tufo de normalidad y con la apariencia de un día cualquiera. Es un día en el que sientes la primera vivencia de rutina. Luego algo pasa, una visita, un malestar, un dolor o una mala película y esa primera sensación de rutina se crece con la actualización de las miserias de la vida cotidiana. Se filtra alguna queja seguida de desesperanza y de repente tus fantasmas, tus horrores, esos de los que crees que te vas a librar en vacaciones, se instalan en el chiringuito firmemente adheridos a tu alegría. Te das cuenta de que los fantasmas van en la maleta. Impávido te entregas a lo de siempre. Al rato dices, "no, no puede ser". Reflexionas y te das cuenta de que el día que consigas modificar tu contexto a tu gusto y lo adaptes a tu deseo no necesitarás vacaciones. PD. Más prosaicamente convengamos que me he fastidiado la rodilla en una refriega veraniega y de ahí esta efímera disquisición.

jueves, 19 de julio de 2012

Los amigos

Hace poco me han contado diferentes personas lo importante que fue tal o cual episodio donde perdieron a los amigos. Cuentan que fueron perdidas que tenían que ser. Perdidas porque la vida de cada uno iba por otros derroteros o porque se daban contradicciones imposibles de sostener. Perdieron a veces al grupo o a amigos concretos muy particulares. Relatan estas experiencias como momentos que todos siempre asumimos como muy normales. Cosas de la vida que explicamos desde el discurso habitual de: lo importante es el trabajo, la pareja y la familia. El caso es que rascando, asociando en análisis, muchos de estas pérdidas dejan una huella indeleble que funciona como un duelo del que no se habla pero que reaparece como síntoma en las siguientes relaciones sociales. Persisten de forma inconsciente esos amigos como unos interlocutores mudos frente a los cuales te cuentas las cosas y actúas en consecuencia. Eso sí, este diálogo va acompañado de la problemática de que estos ya no están, y con el correlato de que todo se complica porque eres incapaz de aceptar lo nuevo social que te circunda, en el sentido de que no es lo que tenías. A veces incluso decimos que es mucho menos traumático la perdida del abuelo o un cambio de trabajo obligado que estas reprimidas pérdidas. Pero, ¿por qué se reprime? Evidentemente la represión tiene que ver con el afecto que el hecho convoca pero hay que decir que la represión siempre se hace efectiva para cumplir con el discurso imperante. Es indefectiblemente un efecto del yo y del discurso donde este se instala. El discurso imperante no es otro que esa musiquilla que nos aparece en cualquier anuncio de coches o de bebidas refrescantes. Ese ronroneo de fondo que te está diciendo siempre: Tu eres uno, tu eres grande y tu sólo puedes gozar de todo lo que quieras. Tu modo de gozar lo eliges tu, el resto Just do it. Pero claro. No es así, si de algo precisamos es de un amigo. Alguien con quien compartir tus fantasmas y al que contarle tus cosas. Hasta Freud se carteó durante años con Fliess para ser capaz de enfrentar, ante el gran público, lo talentoso de sus ideas. Se trata, a pesar del imperativo autista desolador actual, de vivir la amistad como un espejo curvado que atempere tus goces y tus cobardías y que te permita un pequeño descanso en esa soledad tan fecundamente poblada de todo lo que te dicen.

miércoles, 18 de julio de 2012

Las rupturas

Las rupturas sentimentales son una de las patologías psíquicas más extendidas en Occidente en los últimos 20 años. No es infrecuente encontrar siguiendo este señuelo toda una suerte de intentos de suicidio, distimias, disociaciones y cuadros obsesivos cuando no episodios psicóticos y descomepnsaciones maníacas. Y es que cuando el mundo se torna hostil,vacío y el otro parece un ente sin alma que gobierna nuestra vida desde una torre de marfil en la que no se atisba el fin, sólo te que da el amor. El amor como nuestra Bamba Negra. La que venga al mundo, la que ofrece una esperanza al horror. Pero si La Bamba muere, sólo queda el terror y Tarantino azuzando el fuego.

miércoles, 27 de junio de 2012

Radio Nikosia y El Asesinato de la Cosa

Aunque mi blog ande mortecino, triste y alicaído en desgracia, esta cuestión merece un poco de difusión. Saludos "Desde hace unos días sabemos que la emisión de Contrabanda por la FM está en peligro. Desde la Subdireción General de Ordenación del Espacio de Comunicación Audiovisual de la Generalitat de Cataluña nos llegó la orden de cierre del centro emisor del Turó de Rovira, donde se encuentra la antena de la radio. Se trata de un plan integral que pretende regular las emisiones que se hacen desde el Carmelo, sin tener en cuenta la particularidad de las radios libres y no-comerciales, sobre las cuales no hay ninguna legislación específica (la ley 22/2005 del 29 diciembre, Llei Audiovisual de Catalunya, contempla la existencia de radios sin ánimo de lucro pero no concreta el acceso a licencias). Seguir emitiendo desde el Turó, superado un plazo de 20 días desde el aviso, nos supondría la imposición de una multa de más de 100.000 euros por parte de la Administración. Si esta amenaza se cumpliera, podría suponer que en muchos barrios de Barcelona no llegue la señal de ninguna radio libre, ya que se suma a las interferencias que Mola FM provoca al 96.6 de Radio Bronka y Radio Pica desde hace casi dos años y Rock'n'Gol a Radio Línea IV al 103.9. Desde sus inicios hace más de 30 años, las radios libres catalanas han vivido cierres , sanciones de todo tipo, desplazamientos forzados del dial e interferencias tanto por parte de emisoras comerciales piratas como por emisoras legales, que emiten con una potencia mayor a la permitida. Esta es una nueva ofensiva contra las radios libres y medios alternativos en el contexto político actual de recortes sociales, económicos y de derechos. La onda represiva contra las movilizaciones que se le oponen, la falta de comunicación y transparencia desde las altas esferas y el silenciamiento de los únicos canales no dependientes del juego político y del mercado, forman parte de una misma estrategia. Contrabanda FM, con su funcionamiento asambleario y autogestionado, sin subvenciones, publicidad ni patrocinios, da voz a proyectos sociales y culturales y difunde problemáticas que no tienen cobertura en los medios convencionales. En este momento participan una treintena de programas que difunden temáticas y realidades diversas, con una pluralidad de perspectivas que contrasta con la estructura monolítica de la comunicación de masas. No podemos renunciar a emitir por el dial 91.4 de la FM. Y por eso, pedimos el apoyo de todos los colectivos, entidades y personas que han participado en las emisiones de Contrabanda FM; de todas aquellas que nos escucháis desde hace tiempo; de las que nos han descubierto hace poco y de las que aún no nos conocéis. Contrabanda FM es de todas y no nos harán callar."

miércoles, 23 de mayo de 2012

lunes, 23 de abril de 2012

Cuestiones de técnica

El otro día un compañero médico me contaba que, con la crisis, algunos colegas habían decidido hacer otra residencia. Es la salida más segura al acabar la residencia dada la falta de trabajo, decían. Me contaba sobre una colega neumóloga que tras dos años de contratos precarios se planteaba hacer psiquiatría. No quería otra especialidad médica y no quería nada quirúrgico. Así que andaba entre radiología, análisis clínicos y psiquiatría. Que son especialidades muy afines con una especificidad y troncalidad común muy marcada. No es que yo crea en el concepto vocación como una especie de totem sólido de cuadratura perfecta tipo el monolito de Odisea 2001, pero me parece que de ver placas a tratar con personas suicidas (p.ej) hay un trecho. Evidentemente uno puede ver a la psiquiatría como una especialidad médica pura en la cual diagnosticas y tratas. De hecho, aunque los diagnósticos psiquiátricos están más que nunca en tela de juicio, un psiquiatra no deja de ser un clínico. Pero un clínico que, en su formación está llamado a adquirir unos conocimientos técnicos concretos. Estos conocimientos son la psicopatología, la semiología y la historia de la clínica. Imprescindibles a la hora de justificar nuestras actos médicos y de entendernos entre nosotros. Pero también hay que adquirir otros conocimientos. Está el saber sobre la interacción con el paciente, algo clave en nuestra especialidad. La exploración, la anamnesis, en definitiva la propedeutica psiquiátrica es algo que atañe al ser del psiquiatra y a sus habilidades personales. El como, el cuando y la manera de preguntar y estar con una persona que demanda atención psiquiátrica marca el rumbo del dignóstico y del tratamiento. Personalmente creo es lo más dífícil de aprender y de evaluar. Dice Miller que los analistas son gente que ha de tener cierta flexibilidad ante el deseo del otro. Los psiquiatras en mi opinión han de tener algo de esto también. Han de ser capaces de encarnar posiciones personales opuestas en función de quién esta delante, porque no se trata, en la consulta psiquiátrica, de salvaguardar nuestra identidad ni nuestro yo sino mas bien de atender a la fragmentación o vacilación de la identidad del otro. Para aprender esto sólo conozco dos maneras: por un lado ver miles de pacientes, es decir, proponerse en la residencia el aprendizaje por inmersión. Prestarse a estar delante de un sinfin de situaciones de consulta. Atender todo lo que venga e intentar manejarse en esa maraña asistencial. Digamos que es como antiespecializarse. Sería el reverso de lo habitual que es "yo sólo bipolares" o " a mi lo que me mola son los trastornos de personalidad". Y por otro lado ser paciente. es decir someterse a algún tipo de terapia (yo prefiero psiconalítica evidentemente) para poder atisbar de alguna manera esta fragilidad de la identidad y no entorpecer la cura de los pacientes con los fantasmas personales y las necesidades propias de sentido. Este camino, aunque apasionante no es como ser radiólogo. En este caso lo técnico atañe al médico y el hecho de reprimirlo y denostarlo le convierte en un mal profesional.

viernes, 13 de abril de 2012

Psicologia

El nombre de esta disciplina fue creado en el siglo XVI por el humanista alemán Philipp Melanchthon (1497-1560), tomando el radical griego psykho- 'alma', proveniente de psykhé 'soplo de vida', 'aliento', y el sufijo -logía 'ciencia', 'disciplina', 'tratado', formado a partir de logos 'palabra'.
Melanchthon se refería a un cierto "estudio del alma", pero el sentido actual de este vocablo como "estudio del funcionamiento de la mente humana" o, para algunas escuelas, "del comportamiento humano", aparece a partir del siglo XVIII, aunque los pensadores de esa época opusieron al comienzo una enconada resistencia a la aceptación de la psicología como ciencia.
La psicología comenzó a ser aceptada en el ámbito científico en forma más amplia a partir del segundo cuarto del siglo XIX, con el desarrollo del conductismo, principalmente en los Estados Unidos, y con los trabajos médicos sobre la histeria que se llevaron a cabo en Europa y que desembocaron en el surgimiento del psicoanálisis.




Fueron los médicos franceses del hospital de la Salpetrière, de París, quienes crearon en 1842 el término psychiatrie, del cual se derivaron el inglés psychiatry, el alemán Psychiatrie, el italiano psichiatria y el español psiquiatría, para denominar la parte de la medicina que trata de las enfermedades mentales. La palabra se formó mediante la ya mencionada psykhé unida a iatréia 'tratamiento', derivada de iatrós 'médico'.
La Academia Española decidió, en la edición de su diccionario de 1956, que 'psicología' y las voces afines se debería escribir sin la p etimológica inicial, que corresponde a la letra griega psi, pero tal decisión no fue seguido por autores de obras de psicología, psiquiatría y ciencias sociales, quienes mantienen la p inicial. Una preferencia abrumadora por la permanencia de la p se verifica en el propio corpus de la Academia, de donde se supone que la docta casa extrae los datos para su diccionario.




Extraido de La Palabra del Dia

viernes, 30 de marzo de 2012

Sino no nimios.

Hay ciertas cosas en la lengua que muestran una marcada profusión de sinonimos. Esto especialmente sucede con las cosas importantes. Por ejemplo con los genitales. Polla, picha, pene, miembro, tranca, verga , cimbrel y mi pequeño gran capitán dan buena cuenta de esto. Curiosamente con la locura también sucede. Estar como unas maracas, tarado, jamado, pillado, trastornado, loco, como una cabra,ido, psicótico, alucinado, como una regadera, como un caldero, que te patina la neurona, que no carburas,que se te va la pinza, que se te va la olla o que no hay nadie al volante son también buenos ejemplos. Y es que la locura y la sexualidad son cosas importantes. Y algo más que importantes. La locura y la sexuación son los límites de la propia lengua, son esos conceptos donde toda deficinión se queda corta y donde se abre un gran agujero para lo desconocido, lo imposible y para el invento personal.

jueves, 29 de marzo de 2012

Zizek, los hermanos Marx y el psicoanálisis.

Cositas que aparecen por la red. Cuando menos curioso.


miércoles, 28 de marzo de 2012

jueves, 15 de marzo de 2012

El amor

Hoy escuché, como tantas otras veces, la consabida frasecica "el amor es un rollo cerebral". Algo así como que el amor es todo hormonas y serotonina etc. En estos tiempos se suele decir, en las consultas y en la calle, este tipo de frases para ningunear los poderes del amor. Algunos comparan el amor a veces con la cocaina, otros lo comparan con un "subidon" o como " estar en un parque de atracciones". Hay algo despectivo en estos dichos. Se asoma un esfuerzo por quitarle importancia, por estar al margen, por no depender del amor. Los psicoanalistas, a remolque como siempre del discurso, basan su dispositivo en la transferencia. Un transferencia que definen como el amor. Curiosamente vivimos en un tecnomundo donde todo debe ser explicado desde la evidencia y donde para que algo sea real ha de ser cuantificado en hormonas, neurotransmisores, interaccciones neurales y un kilo de estadística. La paradoja es que, ahora que todo el mundo sabe que el amor es algo químico, de repente el amor es una mierda. Por tanto podemos presuponer que lo fantástico del amor no es el amor en si sino lo que representa. Y lo que representa no es otra cosa que la posibilidad de ser único, de estar enganchado a algo, de no ser solo tu propia miseria, de estar en. Y el amor entonces aparece en la transferencia, en tus comments del blog,en unos amigos, en tu chica, en tus estudios sobre la serotonina o en tu equipo de futbol preferido. En todo aquello que no te deje solo con tu autísitica visión de un mundo a veces inconcialiable con el ruido que suena detrás de tus ojos.

domingo, 4 de marzo de 2012

Los finales

He estado este fin de semana en la XII Conversación Clínica de la ELP en Barcelona. Osease 200 personas, o mas, escuchando a varios psicoanalistas hablando de como acaban las personas sus psicoanálisis. Hubo de todo como suele ser en este tipo de eventos. Pero remarcaré dos extremos. Por un lado una mujer Analista de la Escuela que con una honestidad imparable dio cuenta de su propia experiencia psicoanalítica. De como había pasado diez años de supuesto análisis finalizado con un ligero, podríamos decir "cabreo con la vida". Lo que ella denominaba como algo que no estaba resuelto. Valientemente en algún punto de todo esto fue capaz de darse cuenta, rectificar y volver al psicoanálisis para decir "oye esto era mentira". Mentira en el sentido de que le pesaban todavía algunas verdades familiares. Sinceramente me pareció sobrecogedor.

Por otro lado otro analista habló de un caso que, a mi entender, no era más que una persona normal con problemas normales de la vida. Un sujeto moderno como explicó. Una persona que fue a un analista con cierto desasiego, resolvió y luego se fue. No hubo psicoanálisis ni nada parecido. Muchos de los psiquiatras allí presentes reconocíamos ahí al 80% de las demandas que habitualmente asistimos. Para mi sorpresa otros vieron una psicosis encubierta (ya no se dice ordinaria) y algunos otros delirios más. Posiblemente a nivel estructural podría ser cualquier cosa, lo que estaba claro es que los psicoanalistas por fin ya atienden simplemente a gente que quiere hablar y punto.

En general estuvo bien. Siempre uno va a estas cosas con muchas expectativas y luego te quedas un poco perplejo. Según te separas del evento lo vas recordando con más gusto. Y además, por supuesto (y es lo mas importante), ves a los viejo amigos, te enseñan la ciudad, conoces gente nueva y te tomas unas cañas mientras tu chavala te susurra tiernamente al oido que somos todos una panda de freakies de cojones. Y no le falta razón.



PD Por lo menos he vuelto al blog.