He estado este fin de semana en la XII Conversación Clínica de la ELP en Barcelona. Osease 200 personas, o mas, escuchando a varios psicoanalistas hablando de como acaban las personas sus psicoanálisis. Hubo de todo como suele ser en este tipo de eventos. Pero remarcaré dos extremos. Por un lado una mujer Analista de la Escuela que con una honestidad imparable dio cuenta de su propia experiencia psicoanalítica. De como había pasado diez años de supuesto análisis finalizado con un ligero, podríamos decir "cabreo con la vida". Lo que ella denominaba como algo que no estaba resuelto. Valientemente en algún punto de todo esto fue capaz de darse cuenta, rectificar y volver al psicoanálisis para decir "oye esto era mentira". Mentira en el sentido de que le pesaban todavía algunas verdades familiares. Sinceramente me pareció sobrecogedor.
Por otro lado otro analista habló de un caso que, a mi entender, no era más que una persona normal con problemas normales de la vida. Un sujeto moderno como explicó. Una persona que fue a un analista con cierto desasiego, resolvió y luego se fue. No hubo psicoanálisis ni nada parecido. Muchos de los psiquiatras allí presentes reconocíamos ahí al 80% de las demandas que habitualmente asistimos. Para mi sorpresa otros vieron una psicosis encubierta (ya no se dice ordinaria) y algunos otros delirios más. Posiblemente a nivel estructural podría ser cualquier cosa, lo que estaba claro es que los psicoanalistas por fin ya atienden simplemente a gente que quiere hablar y punto.
En general estuvo bien. Siempre uno va a estas cosas con muchas expectativas y luego te quedas un poco perplejo. Según te separas del evento lo vas recordando con más gusto. Y además, por supuesto (y es lo mas importante), ves a los viejo amigos, te enseñan la ciudad, conoces gente nueva y te tomas unas cañas mientras tu chavala te susurra tiernamente al oido que somos todos una panda de freakies de cojones. Y no le falta razón.
PD Por lo menos he vuelto al blog.
domingo, 4 de marzo de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
El odio
Se dice que hay tres pasiones que dominan el mundo. Estas son el amor, el odio y la ignorancia. La verdad es que no saber es lógico que sea una pasión porque cuanto más sabes más se complica todo y muchas veces es dichoso el que tiene solo dos cosas en su vida (eso si, no se las puedes quitar). Por otro lado, el amor y el odio son consustanciales al hombre desde su más temprana infancia. Pero ambas tiene algo que las diferencia de la ignorancia. Son hermanas. Un pequeño hilo de seda las mantiene unidas de tal forma que nunca se separan. Nunca odiamos tanto como a los que queremos, si te deja tu novia, si te putea tu hermano los niveles de odio van a ser directamente proporcionales a todo el amor que les profesas. Pasa lo mismo con las figuras de relevancia tipo cantantes, políticos y Mourinho. Gente que no pasa desapercibida y que representa tus ideales o sus opuestos. Gente que tiene algo que es importante. Para amarlo o para odiarlo, pero algo tuyo. Un pedacito de tu historia que de repente te revuelve para amar o para odiar. Y todos tenemos a alguien en nuestra vida al que soñarlo como un Mourinho como un Che Guevara o un David Bowie.
Por eso Lacan hablaba del odioenamoramiento.Y es que realmente a menudo en la clínica, lo único que puedes sacar en claro de una historia de odio que te cuenta alguien es que, el odiado tiene algo que es importante para el odiador. Sea un gesto, la nariz, una manera de andar, una posición, una cuenta bancaria, un perro, una actitud, un peinado o un escudo familiar.
Por eso Lacan hablaba del odioenamoramiento.Y es que realmente a menudo en la clínica, lo único que puedes sacar en claro de una historia de odio que te cuenta alguien es que, el odiado tiene algo que es importante para el odiador. Sea un gesto, la nariz, una manera de andar, una posición, una cuenta bancaria, un perro, una actitud, un peinado o un escudo familiar.
domingo, 15 de enero de 2012
Las miradas
Hace años hubo una época en la que intenté que mi padre fuese a ver a un psicoanalista porque estaba sufriendo y nos estaba haciendo sufrir a todos. No lo conseguí. Años después el murió. Su muerte tuvo en cierta forma que ver con ese problema que me hacía a mi insistirle en que pidiese ayuda. El caso es que en el transcurso de la discusión mi padre que no creía en nadie a ese nivel me dijo "si yo voy a un psicólogo o psiquiatra de esos le voy a mirar a los ojos y no me va aguantar la mirada". Yo me quedé duro. Y es que años antes en mi primera consulta con el que fue mi psicoanalista yo hice la misma jaimitada. Y mi analista aguantó el reto y entendió que tenía cierta trascendencia prestarse al reto. Al final de la consulta el que bajó la vista fui yo. Y ahi se inició una transferencia que duró mas de 12 años. A veces es tan simple como una mirada, un gesto o una palabra adecuada. Algo que conmueva lo pulsional para dar a alguien el lugar del que sabe. El resto de la experiencia del análisis es aceptar que el no sabe y de que nadie sabe.
La cuestión es que el otro dia me hicieron la misma. Y salí airoso del envite. Y son este tipo de cosas las que no se aprenden en una master ni en un libro. Son fruto de la única cosa que hace diferente al psicoanálisis y es la obligación de ser analizante antes que analista.
La cuestión es que el otro dia me hicieron la misma. Y salí airoso del envite. Y son este tipo de cosas las que no se aprenden en una master ni en un libro. Son fruto de la única cosa que hace diferente al psicoanálisis y es la obligación de ser analizante antes que analista.
lunes, 9 de enero de 2012
Insight
Viendo esta entrada de insight de la maravillosa Neuriwoman. Me he dado cuenta de que es otro de esos fenómenos inconscientes de la vida cotidiana y al que nos referimos de muchas maneras. Ya nadie dice hice insight excepto los psicoanalistas freudianos ortodoxos. La gente dice cosas como "de repente me cai de la burra" o "lo pillé". Los argentinos dicen "me cayo la ficha de golpe". Los lacanianos hablan de desplazamiento significante o de un desvelamiento pero no se fian. Cuando un psicoanalista lacaniano acierta con una interpretación esto siempre es a toro pasado y solo lo vemos por los efectos. Incluso Freud no gustaba mucho de este término como cuentan aquí.
El caso es que el otro dia hice lo contrario. Hice un outsight. Deje de darme cuenta del pais en el que vivo y del estado de la psiquiatría. De repente por un rato no me di cuenta de todo el embrollo en el que vivimos. Y fue un placer. Ahora tengo que hacerlo de forma sistemática y no va a haber quien me aguante. Feliz año queridos blomigos.
El caso es que el otro dia hice lo contrario. Hice un outsight. Deje de darme cuenta del pais en el que vivo y del estado de la psiquiatría. De repente por un rato no me di cuenta de todo el embrollo en el que vivimos. Y fue un placer. Ahora tengo que hacerlo de forma sistemática y no va a haber quien me aguante. Feliz año queridos blomigos.
jueves, 8 de diciembre de 2011
todo empezó con un tratamiento involuntario......
y luego empezaron a comerciar con antidotos para los efecto secundarios y un buen dia estaban haciendo negocio con el tiempo de nuestra vida........
domingo, 4 de diciembre de 2011
La Otra Psiquiatria
La Otra se organiza, se actualiza y se levanta contra los no ya tan sutiles movimientos del fascio psiquiátrico.
Vean el nuevo blog
http://laotrapsiquiatria.blogspot.com/
Vean el nuevo blog
http://laotrapsiquiatria.blogspot.com/
jueves, 1 de diciembre de 2011
No soy yo es el otro
La pandemia de angustia y depresión que vive occidente tiene que ver, según algunos autores, con el borramiento de lo real y de los límites de la demanda. Todo es posible y de todo se te proveerá. Todo en tu vida ha de ir bien porque es tu derecho. Tu no eres responsable de nada. A veces esto llega a puntos surrealistas:
¿Se puede juzgar al rey Baltasar por lesiones?
WOW!
jueves, 24 de noviembre de 2011
Trastorno capitalista de la personalidad
Trastorno capitalista de la personalidad.
Criterios para el diagnostico de F66.6 Trastorno capitalista de la personalidad [501.x]
- Un patrón general de necesidad de consumo, narcisismo y pobre tolerancia a la frustración que se aparta acusadamente de las expectativas culturales del ser humano y de las posibilidades del planeta. Se presenta desde la infancia como lo indican tres (o más) de los siguientes items.
(1) Adquisición compulsiva de gadgets y objetos inútiles o de la misma utilidad y uso aunque diferente apariencia.
(2) Tendencia a la sobrestimación de si mismo y de sus necesidades como individuo.
(3) Autoerotismo marcado y excesivo cuidado corporal.
(4) Gusto por cosas brillantes y caras.
(5) Facilidad para los estados hipnóticos publicitarios.
(6) Tendencia al aislamiento, independencia pero “de buen rollo que yo tengo mucho colegas” sic.
(7) Relaciones frágiles y superficiales
(8) Abuso de sustancias (“pero controlando” sic)
(9) Anhedonia puntual al abandonar algun consumo o un centro comercial.
(10)Vivencias de deseperanza y angustia vital poscoital. Pueden acompañarse de rumiaciones obsesivas y pensamientos intrusos (como que hago yo aqui con tres señoras y un travelo).
(11). Creencia delirante en el propio buen gusto.
(12). Creencia delirante en que todo se puede comprar con dinero.
- El sujeto tiene entre 9 y 99 años.
- No cumple criterios para trastorno normal de la personalidad ni trastorno narcisista de la personalidad.
- Nula o pobre conciencia de enfermedad. Esto suele ser refrendado con frases del tipo “ esto es lo que hay o es lo que hace la gente”.
- El trastorno no ocurre en el seno de un episodio maníaco, una festividad popular, un madrid barsa o un saliente de guardia.
Sintomas y trastornos asociados.
Carcaterísticas descriptivas y trastornos mentales asociados.
Entre las características comúnmente asociadas al trastorno capitalista de personalidad cabe citar la apatía, la abulia y el rechazo a los compromisos éticos. Se aprecia a menudo conjuntamente una necesidad de autoafirmarse, una alta autoestima y sentimientos de superioridad. A veces presentan síntomas de ansiedad asociada a la exposición de objetos de consumo inalcanzables. No son infrecuentes en trastornos graves las pesadillas con cracks financieros y con situaciones de pobreza y minusvalía. Son eventuales pero de gravedad la aparición de dismorfofobia y rechazo del propio cuerpo. De hecho se estima que gran parte de las consultas de cirugía plástica van aparejadas de este trastorno. Las personas que padecen el trastorno capitalista de la personalidad acostumbran a disponer de un escaso apoyo social y familiar aunque les gusta aparentar que si lo tienen. Además tienen menos probabilidades de tener una relación de pareja duradera. Es muy común a este respecto que mantengan relaciones con personas con el mismo trastorno o con trastornos asociados.
Entre los trastornos asociados están el retraso mental, el trastorno de control de impulsos, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de personalidad por normalidad y el trastorno antisocial de la personalidad. Pueden concurrir en el trastorno eventuales crisis de ansiedad ante la perdida o la separación objetal. No es inhabitual, por supuesto, la comorbolidad con el trastorno por abuso de sustancias, espècialmente psicoestimulantes.
Por último se ha visto que con frecuencia el trastorno capitalista de personalidad va asociado a múltiples y variadas parafilias y perversiones. Desde el clásico fetichismo de tacones de aguja con insultos hasta formas variadas de perversión como el polirrollo de sabado noche, la mamada en el baño de la discoteca o incluso el desarrollo de una heptasexualidad (hombres, mujeres, niños, animales, vegetales, minerales y teletubbies)
Hallazgos de laboratorio.
Se han encontrado en laboratorio niveles altos de psicoestimulantes (cocaina, anfetaminas, cafeina y redbull). No es inusual también la aparición de altos niveles de grasas saturadas (ganchitos, grefusitos, donuts y bollería fina),carbohidratos de dudosa procedencia y metabolitos del chocolate lo que ha hecho proponer la tesis no confirmada de que el trastorno de personalidad capitalista sea en realidad una depresión enmascarada y ciertos alimentos, como el chocolate, una forma de autotratamiento.
Hallazgos de la exploración física y enfermedades médicas asociadas.
A la exploración física se objetiva a menudo una piel cuidada, tersa y suave gracias al uso de cosméticos. También son frecuentes los tattoos tribales sin ningun sentido o las figuras de dragones y otros seres mitológicos que el paciente no sabe explicar. En ocasiones se objetivan tics, manierismos y ecolalias fruto del consumo de psicoestimulantes y de anuncios publicitarios (no se sabe todavia en que proporción influye cada una de estas variables).
Sintomas dependientes de la cultura y el sexo.
En la mayoría de las culturales no occidentales este trastorno pasa desapercibido y tiene una prevalencia mínima. En estas regiones es tildado frecuentemente de actitud infantil, inmadurez o retraso mental. Es famosa, para definir este trastorno, la expresión esquimal de: “yihirimri amantuba matadyina” que viene a significar “este es gilipollas” o más adecuada, al hilo del consumo innecesario, la expresión: “manan bali yihi minitiri tanuba yidi” que significa “ este es mas tonto que poner un tienda de frigoríficos”.
Por otro lado en los paises comunistas estos pacientes han sufrido una grave persecución que ha sido motivo de internamientos, represión y abandono social.
Algunos grupos culturales y étnicos especialmente de zonas del Africa central y de islas del Pacífico mantienen que la gente que sufre este trastorno son “ gente graciosa y despistada a la que se le puede vender cualquier cosa” por lo que tienen mayor apoyo social y son más respetados.
Respecto al sexo no se han objetivado grandes diferencias si bien si hay diferencias en ciertos patrones conductuales a la hora del consumo.
Prevalencia.
Se estima que el 60-80% de la población occidental padece este trastorno en diferentes amplitudes, exisitiendo un 10% de enfermos graves. Este 10% de enfermos graves suelen tener comorbilidad con el trastorno bancario de la personalidad o el trastorno político de la personalidad. Se ha observado además que esta prevalencia ha ido aumentando exponencialmente en los últimos 30 años, lo que apunta a la posibilidad de que la causa sea algún tipo de expresión genética modificada por el ambiente o, quizás, la progresiva implantación de algún tipo de enfermedad degenerativa de larga duración provocada por virus o priones. No son pocas las voces que hablan de la actuación de algún neurotóxico producto del desarrollo industrial.
Curso.
El desarrollo de este trastorno es lento e insidioso y se presenta desde la infancia. Durante esta etapa pasa habitualmente desparecibido y es considerado por la familia, como caprichos, rabietas o manías. No es hasta la adolescencia cuando el trastorno eclosiona virulentamente y no es infrecuente en esta etapa observar crisis clásticas ante la negativa a las demandas objetales, episodios de hiperconsumo descontrolado o alteraciones de la imagen corporal. Con los años los pacientes aprenden a disimular los síntomas siendo muy usual el enmascaramiento y la dilución de estos en el entorno social.
Pronóstico.
El pronóstico de este trastorno es como el de todas las enfermedades que no lo son. El trastorno de personalidad capitalista sigue la ley de los tercios de Crow. Un tercio evoluciona favorablemente, un tercio regular y un tercio francamente mal.
Patrón familiar.
Se ha encontrado una mayor prevalencia del trastorno de personalidad capitalista en los hijos de pacientes diagnosticados de este trastorno si bien en estudios con gemelos monocigoticos la correlación que se ha podido establecer solo ha sido del 50% lo cual abre la puerta a otras variables de índole cultural y ambiental.
Tratamiento.
Aunque con inicios prometedores el tratamiento con antidepresivos, anticomiciales y ansiolíticos ha resultado yatrogénics al ser estos tratamientos incluidos rápidamente por el paciente como un objeto más de consumo. Resultado de esto es la existencia en la actualidad de un subtipo de pacientes con trastorno consumista de la personalidad diagnosticados de sindrome ansioso-depresivo, fobia social y fibromialgia que ante la ignorancia de su trastorno por parte de los prescriptores y su pobre conciencia de enfermedad caen en estos diagnosticos para poder consumir psicofármacos.
Por otro lado el tratamiento con antipsicóticos tiene una gran tasa de abandonos por parte de los pacientes dado la merma que supone en su imagen corporal y las dificultades que producen para consumir otras cosas. De todas formas se estan haciendo ensayos a doble ciego en pacientes ingresados involuntariamente con resultados prometedores donde se comienza a observar un apaciguamiento de los síntomas. Hay que decir sin embargo que el tratamiento con antipsicóticos, aunque disminuye la sintomatología del trastorno capitalista de la personalidad, ha evidenciado un marcado aumento en síntomas compatibles con el trastorno de personalidad por normalidad. Esta cuestión junto con la comorbilidad antes detallada hablan a favor de la hipótesis de que se trate de una sola enfermedad con diferente expresión en los receptores de dopamina. Algunos hablan entonces de el trastorno capitalista de la personalidad por normalidad o el sindrome de la persona capitalista normalizada.
Finalmente, añadir que al margen de los psicofármacos si se ha estado investigando con diferentes psicoterapias.
Desde el enfoque cognitivo conductual se han utilizado técnicas asertivas y directivas basadas en la detención del pensamiento con buenos resultados. A veces como efecto secundario se han presentado casos de detención del pensamiento que han durado meses y años incluyendo los periodos de elecciones legislativas y otras decisiones de interés lo que ha provocado grandes críticas de los comité de ética.
Desde el psicoanálisis se ha insistido en la llamada clínica de la transferencia si bien han modificado el setting. El diván se ha sustituido por un cajero automático y la relación de transferencia que se establece con los pacientes es más bien de transferencia bancaria. Como otros métodos ha presentado buenos resultados si bien también ha provocado la cronificación de cierto síntomas y a veces la apaprición de nuevos consumos de tipo intelectual con todo lo que conlleva eso de agravamiento del cuadro.
Por último añadir que ha sido desde le paradigma bio-psico-social donde se ha dado la respuesta más palmaria a este trastorno con la aparición de asociaciones de afectados y familiares que han encabezado tratamientos pioneros con un abordaje mulitisistémico entre las que podemos citar las ya conocidas Coordinadora 15-M, Occupy Wall Street, Attac, CNT, CGT entre otras.
Bibliografia.
MORGADE ARTURO, “Heptasexuality, why not?” Ed. Analgrama 2002
VELASCO RAUL, “ ¿Y que pasa si no tengo personalidad?, de Relatos escritofrénicos. Ed Lanzarooths 2010.
A MCMARDIGHAM, A MCCULLINGHAM et al, “Personality disorder vs disordered personality, whats up man” Archive of psychiatry 2009 (Annuary)
JESUS CASTRO, “Iros todos a la mierda y otras técnicas de terapia”. Ed Lanzarooths 2010.
JOAQUIN REYES, “Que si quiero, que si tengo·. Obra de teatro. Adaptacion de: Del tener al ser de Ercih Fromm. Ed. Muchachada 2009
PACO FERRANDEZ, “Tampoco no” Ed Agora Mismo. 2011.
DEXTER SINESTER, “ Capitalism and others movies”. Ed. Cinema Today. 2010.
LOPEZ IBOR, DSM-IV Manual diagnóstico y estadistico de los trastornos mentales. Ed Masson S.A. 1995.
J.L CUERDA, “Amanece que no es poco, el libro”. Ed Alfaguarra. 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Cuerpo escrito, cuerpo hablado.
La relectura de la inolvidable novela de ciencia ficción “Sueñan los androides con ovejas eléctricas”, obra inspiradora de la no menos legendaria película Bladerunner nos pone sobre la pista de un tipo de escritura en el cuerpo no ya tan ciencia ficción. No es otra que la escritura del código genético. La composición de nuestro ADN ha pasado de ser obra del misterio de Dios a ser un mensaje escrito en el cuerpo. Un mensaje que puede ser descifrado. Nuestros cuerpos hablan ahora pero no nuestro idioma. Hasta ahora el cuerpo hablaba un lenguaje que no dejaba más rastro que unos ojos azules o un tipo de pelo. Poco más podíamos saber de nuestro cuerpo nosotros ignorantes del código.
Pero nuestro cuerpos en estos tiempos empiezan a balbucear nuestro destino. Nos avisan, en una lengua de cuatro letras A, G, U y T, del palidecer temprano de nuestra piel o del marchitar prematuro de nuestro corazón. También nos cuentan cuándo perderemos la cabeza y si necesitaremos recambios, prótesis o algún tratamiento especial. En este sentido, la ciencia se postula como el oráculo donde verteremos un mensaje que es nuestro cuerpo pero que desconocemos absolutamente. El resultado del desciframiento es todo un compendio de peligros y terrores que alimenta la fantasía de control sobre nuestro destino. Eso a veces provoca ciertos desmanes. Algunos como replicantes arrasarán con todo lo que la vida tiene de levedad para ir en busca del científico que les dará un pequeño suspiro más y ante su negativa o su incapacidad le arrancarán los ojos. Y, en el trayecto, se les habrá olvidado parar un momento para escuchar el ronroneo de esta cruda levedad de la vida. Real inoperable sobre el que ningún mensaje en código y ninguna profilaxis puede aplicar ninguna fuerza. Y en el lecho de muerte, con sus cuerpos customizados y tuneados se verán inundados por miles de recuerdos de una vida marcada por salvar la vida. Una vida sin muerte que pasó moribunda por el tiempo. Y como todos sus recuerdos también como lágrimas en la lluvia se irán.
Cedido por J.C de www.blogelp.com
Pero nuestro cuerpos en estos tiempos empiezan a balbucear nuestro destino. Nos avisan, en una lengua de cuatro letras A, G, U y T, del palidecer temprano de nuestra piel o del marchitar prematuro de nuestro corazón. También nos cuentan cuándo perderemos la cabeza y si necesitaremos recambios, prótesis o algún tratamiento especial. En este sentido, la ciencia se postula como el oráculo donde verteremos un mensaje que es nuestro cuerpo pero que desconocemos absolutamente. El resultado del desciframiento es todo un compendio de peligros y terrores que alimenta la fantasía de control sobre nuestro destino. Eso a veces provoca ciertos desmanes. Algunos como replicantes arrasarán con todo lo que la vida tiene de levedad para ir en busca del científico que les dará un pequeño suspiro más y ante su negativa o su incapacidad le arrancarán los ojos. Y, en el trayecto, se les habrá olvidado parar un momento para escuchar el ronroneo de esta cruda levedad de la vida. Real inoperable sobre el que ningún mensaje en código y ninguna profilaxis puede aplicar ninguna fuerza. Y en el lecho de muerte, con sus cuerpos customizados y tuneados se verán inundados por miles de recuerdos de una vida marcada por salvar la vida. Una vida sin muerte que pasó moribunda por el tiempo. Y como todos sus recuerdos también como lágrimas en la lluvia se irán.
Cedido por J.C de www.blogelp.com
martes, 13 de septiembre de 2011
lunes, 1 de agosto de 2011
El problema es el marco
- Doctor, ¿no cree usted que lo mio es mas de hablar?
-Y señora. ¿que cree que hemos estado haciendo los ultimos 3 años?
-Ah, como lo unico que han cambiado son las pastillas......
A veces uno se cree que lo esta haciendo bien pero si el primer mensaje que mandaste fue poner una pastilla la cosa no esta tan clara. Y es que puedes estar muy guapo pero desenfocado a la vez. Y no solo lo dice Lacan los cognitivos han entendido esto de las metaforas por fin.
-Y señora. ¿que cree que hemos estado haciendo los ultimos 3 años?
-Ah, como lo unico que han cambiado son las pastillas......
martes, 19 de julio de 2011
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