miércoles, 21 de febrero de 2018

Cosas que tu psiquiatra vuelve



Hemos estado atareado/as/xs escribiendo para un libro.

Ahora volvemos al blog y queremos a parte en esta temporada convocar textos de otras personas, una especie de cosas que tu paciente, analizante, usuario, conciudadano etc nunca te dijo de la psiquiatría. Empezamos con un texto  de Axel García Martínez al hilo del último Salvados sobre la depresión.






Robocop no sufre depresión

El otro día entré en twitter y entre los trending topics en España hubo uno que me llamó la atención: #1decada5. No sabía a qué se podía referir, así que cliqué en él. Era un nuevo programa de Salvados. Todo eran alabanzas y felicitaciones. Habían llevado al “prime time” un tema que nunca se trata en televisión. La depresión. Me faltó tiempo para abrir una nueva pestaña, entrar en la web de Atresmedia y ver el programa.

Me lo comí rápido. Bueno, todo lo rápido que pude si tenemos en cuenta que metían dos o tres anuncios cada cinco minutos (sé lo que estáis pensando, a mí también me dejó a cuadros que hubiese tanta publicidad en la web del grupo de Antena 3). Lo digerí lento. Todavía me repite. Quizás por las expectativas que me habían generado esos tweets. Quizás por la alta estima que le tengo al programa de Jordi Évole. O quizás porque mi visión como paciente dista bastante de lo expuesto en él. Me dejó una sensación rara. Me esperaba más.

El inicio fue esperanzador. Hablaron de cómo te hace sentir. Utilizando algunos de ellos unas frases muy acertadas. Muy gráficas. Hasta que se empezó a hablar del suicidio. En el momento en que uno de los psiquiatras que participó en el programa afirmó que un 7/8% de las personas que sufren depresión se van a matar, éste comenzó a derivar hacia el confuso despropósito en el que se acabó convirtiendo. Ahí apareció en escena Carmen. Una chica cuya madre se suicidó y que daba la sensación de no haber superado este suceso. De haber ido a Salvados a exculpar a su madre de algo de lo que no tiene ninguna culpa. Afirmó que una persona no se suicida. Que su madre no se suicidó. Que murió por suicidio. Hizo una desafortunada y peligrosa comparación entre la depresión y el cáncer. Y nadie le dijo nada.

En el cáncer el paciente no puede hacer nada más que someterse a lo que los médicos decidan. Sólo los médicos pueden curarle. En la depresión es todo muy distinto. El médico te da los medios y tú buscas las respuestas. Tú te psicoanalizas. Le das la vuelta a tu cabeza como si de un calcetín se tratase. Lo siento Carmen, pero alguien tiene que decirlo. Tu madre se suicidó. Fue una decisión propia. Obviamente condicionada por una enfermedad que le llevó a un punto en el que no encontró más salidas. Pero lo hizo ella. Y no hizo nada malo. No hay nada de lo que disculparla. Pero no se puede realizar esa comparación en televisión porque envías un mensaje equivocado a los pacientes de una y otra enfermedad. Y alguno de los dos especialistas presentes allí, debió decir algo.

Pero, sin duda, lo más sorprendente de todo fue conocer el caso de Noelia. Una mujer convertida en cyborg. Enric Álvarez, el psiquiatra invitado al programa, la ha sometido a una estimulación cerebral profunda. Sí, yo tampoco tenía ni puta idea de qué era esto hasta ese momento. Le abrieron la cabeza colocándole dos electrodos en el cerebro conectados a un cable que a su vez los conectaba con una batería que la paciente lleva instalada en el abdomen.

Agujerear. Atornillar. Cables. Batería. El lenguaje utilizado a estas alturas era más propio de Bricomanía que de un espacio dedicado a la depresión. Con esto no quiero, ni mucho menos, hacer mofa de Noelia, pero probablemente su inclusión en un programa que trata de normalizar esta enfermedad no fue la decisión más adecuada. Sobre todo, porque no estoy seguro de que lo suyo sea una simple depresión, es decir, seguramente sufra otro tipo de problemas psicológicos bastante más graves. Si quieres mostrar a una de cada cinco personas, ella no lo era.

Además, Noelia también comentó su experiencia con los electroshocks. Habló de que le provocaban ciertas pérdidas de memoria y lapsus a la hora de mantener una conversación, cosa que todavía le sucede actualmente a causa de aquel tratamiento. Unos minutos después de esto, nuestro Doctor Frankenstein de la psiquiatría dijo que había que desestigmatizar este procedimiento y que mejora hasta un 90% de las enfermedades depresivas. Yo aquí ya estaba completamente desorientado. Hace que pierdas la memoria y que no te salgan las palabras, pero es muy efectivo. Pasas de sentirte mal, a no sentir. No sabía si escandalizarme o pedirle a mi psiquiatra que me diese descargas hasta que oliese a pollo frito.

Como artista invitado el programa contó con Iván Ferreiro, quien comentó algunas cosas bastante interesantes como la empatía que debe existir entre médico y paciente o la sensación de ser imbécil que tienes durante este proceso al ver que esto sólo te sucede a ti, mientras la gente de tu entorno continua con el desarrollo normal de sus vidas. Es una pena que se perdiese en su papel “intensito” hablando de sabores, olores, tacto y colores a la hora de diferenciar entre depresión y tristeza. Tema en el que se obcecó, hasta el punto de estar un rato exponiendo las causas por las que la depresión no da para hacer canciones, pero la tristeza sí. La primera, según él, no da placer a nadie. Llevo años viendo a Ignatius Farray haciendo algo tan sensible como la comedia a partir de su propio sufrimiento y depresión, incluso tiene una serie El fin de la comedia basada en su deprimente vida (hasta eché en falta algo de humor a la hora de tratar el asunto). Y la gente parece preparada para ello. Así que, no nos la intentes colar con esto. Porque es hasta positivo para la causa que se hagan este tipo de cosas. A estas alturas yo ya me arrepentía de haberme tomado el ansiolítico de la tarde y la pastilla para dormir porque lo único de lo que tenía ganas era de bajar a la cocina y beberme una cerveza.

Por otro lado, ¿Por qué esta obsesión con etiquetar las cosas como depresión o tristeza? Qué más da. Eso lo deben diferenciar los especialistas. Los pacientes ya nos comemos demasiado la cabeza como para estar pensando si lo que sufrimos es una cosa u otra. Esa no es nuestra guerra. Que lo decidan ellos.

Dentro de todas estas sombras, hubo momentos de grandes luces. Traídos en buena parte de la mano de Georgina, cuya participación fue brillante. Expuso a la perfección los problemas de nuestra sanidad (eso se hizo en general muy bien en todo el programa contando también, con muy buenos apuntes de Iván Ferreiro y la otra doctora allí presente), lo caro que resulta acudir a una consulta privada y fue, ante todo, muy natural. De hecho, una de las frases que más sorprendieron a Jordi Évole salió de su boca. En un momento dijo: “ahora que me estoy muriendo menos” para referirse a su situación actual. Muy cruda. Sin necesidad de dárselas de nada.

En los minutos finales, yo estaba en estado de shock (sin electro, por suerte). No sabía qué pensar. Me había visto identificado por momentos. Me había horrorizado el trato dado al tema en otros. Todo era confusión y ansiedad. Me dolía el pecho. Sentía preocupación. Preocupación porque a tanta gente le pareciese digno de alabar (aunque la intención fue muy buena, la ejecución no me lo pareció tanto). Preocupación por el mensaje enviado acerca del electroshock. Preocupación por la comparación con el cáncer. Preocupación porque alguien se hubiese olvidado de enchufar a la pobre muchacha y se fuese a quedar sin batería antes de acabar el programa. Estaría feo, la verdad.



martes, 8 de noviembre de 2016

Psicoanálisis de España







1975. Papá ha muerto
1976. Eh,.....wait. ¿Quién manda?
1978. El que dijo papá.
1979. ¿Y qué dice el que dijo papá?. Que mande uno de los que estaba con papá que era joven.
1982. Tenemos libertad pero no tenemos pasta. Que mande el de la chaqueta de pana.
1986. El de la pana hace lo contrario a lo que decía pero hay pasta. Que siga.
1992. Somo millonarios estamos todos locos. Salimos en la parabólica. Viva el papa nuevo.
1996. Corrupción, crisis, no hay pasta. Que venga el papá nuevo del bigote que es como el antiguo pero no mata gente. Se hace llamar Centroman.
2000. Compremos casas. Somos millonarios. Somos europeos. Que siga el del bigote.
2004. El de bigotes nos mete en jaleos y matan gente. Votemos al otro papá.
2008. El otro mola. Parecía tonto pero deja a la gente casarse y da dinero para cuidar a la gente.
2011. El otro papá esta agobiado porque hay un papá mayor que no le da dinero. Los de los aviones se enfadan. Los señores de las bombas dejan de poner bombas. El del bigote manda a un papá amigo suyo. Le votamos.
2014. El que dijo papá (primigenio) dice que pasa que esto es un rollo. Deja a su hijo que está muy preparado.
2015. El hijo nos pide que nos aclaremos sobre quien queremos que sea nuestro papá. Nos peleamos. Hay cuatro papás y son todos muy majos pero están enfadados.
2016. Los papás siguen enfadados, dicen que el verdadero papá está entre Berlín y Panamá.
2016. Como papá viaja tanto entre Berlín y Panamá unos dicen que lo mejor es abstenerse y esperar a que queramos que ellos sean papá.

lunes, 20 de junio de 2016

Master en Psicopatología

A quien pueda interesar.

El año que viene se inicia un master en psicopatología y clínica psicoanalítica.


José María Álvarez y Fernando Colina son los principales profesores. El programa docente desarrolla la enseñanza que durante tres décadas se ha elaborado en el antiguo Hospital Psiquiátrico Dr. Villacián de Valladolid y en el actual Hospital Universitario Río Hortega. Con este modelo se han formado especialistas en Psiquiatría y Psicología clínica desde hace más de treinta años.
Psicopatología y clínica psicoanalítica es un máster de la Universidad de Valladolid, que se imparte en la Facultad de Medicina de la UVa. Es presencial y se desarrollará a lo largo de dos años (2016-2017 y 2017-2018). Está reservado a treinta y dos alumnos, como máximo. Consta de 50 créditos ECTS: 6.5 de Formación básica; 23.5 de Formación obligatoria; 10 de Prácticas externas; 10 de TFM. Las clases se darán durante un fin de semana al mes, entre octubre y junio, excepto el mes de febrero que se dictarán durante dos fines de semana.


Para más información:


http://jmalvarez.org/master-de-psicopatologia/

https://formacion.funge.uva.es/cursos/master-psicopatologia-y-clinica-psicoanalitica-16/



jueves, 21 de abril de 2016

La Otra Psiquiatría

Fiel a su cita. Implacable. Corredores de fondo. Sin rendir cuentas a nadie. Que mejor lugar que Valladolid para hablar sobre el poder.


domingo, 13 de marzo de 2016

CulPPabilidad

Al margen de que todos seamos ETA, bolivarianos y bolcheviques se resbala sibilina una cuestión que trasciende a los ataques maniqueos y a los "yo no he sido" del PP. Y es la cosa de la culpa.




El PP como partido conservador que es utiliza los recursos obsesivos y retentivos del manejo de los conflictos. Aislamiento, rumiación, postergación etc. En cristiano: esto no existe, vamos a pensarlo, vamos a dejar pasar el tiempo, etc. Pero se palpa en el aire una culpa intangible, vacua y que no encuentra destinatario que la complete. "Son ovejas negras, "ánimo Luis", "el que lo haga mal se va", "Rita senadora". Si tomamos al PP como a un sujeto, en los últimos tiempos, se ve la clínica de un sujeto culposo, atemorizado que ha perdido su estilo y sus coordenadas de estabilización. Se sostiene en el narcisismo del votante vetusto y fiel y en las reverencias a un papá que no es otro que España, la iglesia y la casa real (cada vez más imaginaria). Aún así todavía exhibe su síntoma como si fuera un tic, un lapsus o un resfriado. Algo ajeno a su ser pero que cada vez que lo mira tiene una nueva metástasis. Es cuestión de tiempo la crisis de angustia de este sujeto. Vendrá dada de la retirada paulatina del electorado y de que alguno de sus bastiones le de un golpe. Mientras tanto el futuro está black y el tratamiento es un centrifugado de plasma (TV) de mentira.

jueves, 3 de marzo de 2016

LOS LAPSUS DE RAJOY


Hace relativamente poco, durante la campaña electoral escuchamos a Rajoy defendiéndose de las acusaciones de corrupción. Como es habitual cometió un lapsus. Algo sutil, nimio nada tan descarnado como las tormentas inconscientes que asolan a Cospedal.  Escribí en es momento esto:

- Rajoy al querer llamar ruin al madelman Sanchez dijo "Ruiz". Enmendó rápidamente y con gran vehemencia atacó a su oponente. No guiñó el ojo como hace cuando miente pero esa z intrusa le delató. Seguramente él no se considere corrupto, es más que posible que él no se haya llevado nada que no le pareciese habitual pero esa z delataba que algo sabe que no quiere saber y que algo ha pasado y no le gusta, Esa z pensamos en su día entonces ¿quién es? se podía pensar pensar en que es la z de Ruiz Gallardón, faraón del Madrid de las inversiones de Gürtel. O la z de Ruiz Canto, asesor de diputación nombrado de aquella manera. O cualquier Ruiz que tenga en mente y sea afiliado, asesor y/o tratante de sobres. Pero yo creo que no, esa z era la z del juez Ruz. Es z de Ruz y z de juez. Demasiado para un inconsciente frágil y maltratado como el de Rajoy. Y es que su tesis de defensa fue que el nunca había ido a un juzgado a declarar. Eso no sucedió en parte porque el juez Ruz "casualmente" fue sustituido en abril de la causa contra Bárcenas y compañía. Margen de tiempo perfecto además para que Rajoy llegase a las elecciones con su historial inmaculado. Pero Rajoy sabe que podía haber sido diferente, no digo que sea culpable (sino guiñaría el ojo), pero si que podía haber sido llamado a declarar. A declarar ante la doble z, el juez Ruz. - 

Hace dos días, otra vez señalado en el debate de investidura, Rajoy fue un paso más allá. Ya no es este galimatías de la z el ruin-ruiz, ni estos análisis que para los paganos del inconsciente son cosas de la fe, delirios rayando en la homeopatía. Rajoy dijo: 

-"Lo que nosotros hemos hecho, cosa que no hizo usted, es engañar a la gente"-

Es simplemente un no mal puesto pero de un calado estructural. Y otra vez al hilo de la verdad y de la mentira. Y es que Rajoy está llegando a una especie de límite inconsciente de tipo regresivo que recuerda al análisis que hacía Freud de los sueños infantiles. En el capítulo tercero de La interpretación de los sueños recuerda Freud el sueño de su hija Anna Freud. Esta, tras una severa dieta, había soñado con fresas y frambuesas las cuales eran una delicia para ella. Eran sueños que no tenían más interpretación que la obvia. Eran realizaciones de deseo. Son así los sueño infantiles. No hay trampa ni cartón ni metonimias, metáforas, ni ruin ni ruiz. Este último lapsus de un Rajoy agónico casi superviviente recuerda un poco a eso. No es estrictamente la realización de un deseo es más la pueril constatación de lo obvio.

sábado, 19 de diciembre de 2015

EL SINTOMA DE CIUDADANOS

   

         Ciudadanos mola. Y no duden. Mola. Están muy enfadados con los corruptos y quieren acabar con el senado, las diputaciones y las puertas giratorias. Eso mola. Son jóvenes con carrera pero no unos melenas soñadores. Mola. Los puedes llevar a la recepción del embajador o a la pedida de mano de Pitita de Gómez-Acebo. Además no nos comen la cabeza con Gramsci, el postmarxismo ni filosofías de esas. Tienen las cosas claras y saben como funciona este mundo. Mola. Y para que funcione el mundo la gente tiene que trabajar mucho y además ser España. Eso mola también. A los refugiados hay que cuidarlos porque lo dice Europa. A los inmigrantes (refugiados de la pobreza) también pero menos. Eso mola (a mí no). Pero eso sí, no hay que molestar. No se puede cuestionar a Europa ni a las grandes empresas porque si no nos van a joder. Pero de eso no hablamos. Y ese no hablar es el síntoma de ciudadanos. El síntoma, desde Freud, es el retorno de lo reprimido. Esa cosa que sabes y no quieres saber pero que continuamente se te escapa (vean cualquier video de Cospedal para entenderlo). Y este reprimido es el reparto de poder. El poder desde el 78 ha ido derivando y permaneciendo en las grandes familias y en los grandes bancos. Ciudadanos no piensa modificar un ápice esa cuestión. Y como todo lo reprimido eso vuelve en forma de síntoma. Si no cambias las cosas tendrás corruptos aunque no quieras. Si sigues financiándote en un banco tendrás deudas que saldar. Si haces la vista gorda con las donaciones y no te preocupa quien te financia, un día, tendrás un disgusto. Por más que estés contra la corrupción. Llegará el momento en que los periódicos te cuenten que tu segundo habló con Pepito del banco SatanDeath, al que le debíamos un favor, y le dijo que sí a un negocio en VillaNepótica y ya sabes luego se complicó. Y tu, Rivera de la buena España, que tenías muy buenas ideas sobre como acabar con los malos tendrás que callar y ocultar porque resulta que no habías modificado la estructura que generaba la corrupción.

       Si sólo te planteas acabar con los corruptos pero no con el sistema que los promueve es como si tienes fobia a los aviones y dices “estoy curado porque estoy en contra de los aviones y no los voy a coger nunca”. Pero tu partido es curiosamente una aerolínea. Un presidente que no quiere saber porque no le gustan los aviones ni de donde nace esa fobia (del 78) es un presidente enfermo. Eso no mola. En Ciudadanos recogen las formas, los gestos, los epifenómenos para no cambiar nada en la estructura. Podemos inventó la coca-cola y Ciudadanos vende la pepsi. La pepsi es más barata pero no inventa nada. No tiene ninguna idea que no sea maquillaje. Ciudadanos no articula ninguna modificación que ataque al “núcleo irradiador” que diría Errejón de la corrupción. Es decir no entra en la financiación de los partidos. Recordemos que si el 20D cae el PP en gran parte será por eso. Podemos en cambio sueña un futuro, sueña con cambiar el país. Y cambia para ello su estructura como partido. No bancos, no deudas. Todo limpito y público. Ciudadanos en eso es conservador. Aboga por mantener lo que hay, mantener el flujo de dinero para que no cambie nada. Eso sí a los “malos” los echamos.

       Muchos de mis amigos padres mandan a sus hijos en clases de chelo, violín, ballet, inglés, alemán, matemática aplicada, cricket, ofimática y agricultura urbana pensando en su futuro. Conocen la situación del país y apuestan por dotar a sus hijos de un futuro diferente. Cambian las estructuras de su educación y y el desarrollo de sus capacitaciones para entrar en la rueda de los medios de producción. Podemos sueña con esto pero para todos. Para ello es necesario dar a la mayoría de la población unos mínimos medios de educación, sanidad y cultura, así como la posibilidad de opciones vitales en lo laboral y por supuesto un mínimo para comer. Evidentemente para pagar estas cosas los más ricos tienen que pagar. Pero no por venganza. Es algo necesario a fin de que los lacayos (la gente) un día no terminen en manada en la cárcel después de haberles intentado robar o matar. Esta fantasía tonta que cuento es lo que pasa en EE.UU. Curiosamente el modelo del capitalismo más salvaje. Si eres de verdad conservador hazte de Podemos. Es mejor invertir en el bienestar de la mayoría para que un día no te encuentres con la mayor tasa de reclusos, suicidios y analfabetismo de todo el mundo occidental (volvemos a EE.UU). Cuestión esta que no hace fácil la vida en ningún país por más rico que seas. Ciudadanos, que son supuestamente los conservadores, los del sentido común, prefieren este futuro. No lo saben pero son conservadores a cortísimo plazo. No piensan en sus hijos. Les vale el aquí y el ahora. Paradójicamente Rivera ese señor, yerno de España, abogado, bien peinado no está pensando en el futuro de sus hijos. Está pensando en conseguir la presidencia. En construir un futuro apocalíptico yankee con el único argumento de echar a los malos. Ese es su único argumento. El invento de la Coca-Cola. Se lo cogió a Podemos que lo cogió del 15-M y el resto se condimentó con España unida, contrato único y el IVA para arriba y para abajo.



       Y al final mi amigos padres que llevan a sus hijos a chino, esgrima y a patch-work votarán a Ciudadanos. Y me dirán que son gente seria, que echan a los corruptos y que viva la madre del topo. Pero un buen día sus hijos no podrán ir a ciertos barrios, no podrán hablar con cierta gente e, hipercualificados como estarán, se irán a Frankfurth para quedarse. Pero claro los de Podemos eran unos soñadores.

domingo, 25 de octubre de 2015

Psicoanálisis de lo político

La corrupción está dentro de todos nosotros. La corrupción es sintética y cuando el sistema entra en  crisis, rápidamente, buscamos el sentido y la esperanza. Una esperanza que sea indolora  y a ser posible sin riesgo ni pérdida. Este último año político de España es un bonito ejemplo de esto. Como se cuenta aquí en la revista CTXT.

jueves, 10 de septiembre de 2015

El psicoanálisis en los días de futuro pasado 2: José María Alvarez


Y hablando como estamos del futuro del psicoanálisis nadie mejor para representar ese futuro que un experto en el pasado. José María Alvarez

No hay psiquiatra a día de hoy que, si tiene algún tipo de interés en la historia de su trabajo, no se encuentre con José María Alvarez. Son numerosas las revisiones y nuevas aproximaciones que ha hecho Jose María sobre los grande clásicos de la psiquiatría: la paranoia, Clerambault, Seglás, Capras, Cotard, Kraepelin, Freud han sido objeto de su riguroso y pormenorizado estudio. Y a todos esos trabajos le ha aportado su punto de vista personal. Un punto de vista tocado por el psicoanálisis y más específicamente por el psicoanálisis lacaniano.

Si hay un futuro para una psiquiatría no estrictamente biológica Jose María representa ese futuro. La tradición psiquiátrica, en toda su actualidad, unida a un análisis más allá de lo descriptivo y lo fenomenológico.

Ahora, casi por aclamación popular, tenemos gran parte de su trabajo y conferencias accesible en su página web. Os invito a disfrutarla.

http://jmalvarez.org 

domingo, 6 de septiembre de 2015

El psicoanálisis en los días del futuro pasado


Reconforta saber que tu práctica diaria de psicoanálisis no es un delirio personal sino una más que

 posible interpretación del discurso actual. El psicoanálisis necesita del cara a cara, de tiempos cortos, de

la urgencia del síntoma, de psicoanalistas que se pronuncian, de analizantes que se las arreglan con el

síntoma o con una parte y de sujetos que no hacen un análisis en el sentido más clásico. Y es que el

conocimiento del inconsciente, del goce necesita adaptarse al discurso. No que los analizantes se

adapten al discurso del psicoanálisis. Eso es territorio de lo sagrado, de las sectas, de la religión. El

discurso del psicoanálisis ha de ser siempre el reverso del amo pero para eso hay que situarse en como

el discurso del amo se hace carne en el sujeto contemporáneo, sus formas, su estética, sus consumos. Al

 sujeto de hoy que consume curas, tratamientos, soluciones no puedes ofrecerle 20 años de diván o una

experiencia religiosa trascendental. Sólo puedes llegar a  devolverle el valor de su palabra en un entorno

 que sea soportable y que no le conmine a otra identificación fanática o de consumo.


Y no lo digo yo, lo dice E. Roudinesco, poco sospechosa de querer acabar con el psicoanálisis.




"P. ¿Tiene que cambiar el psicoanálisis para sobrevivir?
R. Sí. Debe aspirar a ocupar el lugar que han conquistado los conductistas. Para eso tendrá que transformarse. La gente ya no quiere tumbarse en el diván tres veces a la semana durante los próximos 20 años. El psicoanálisis debe evolucionar al ritmo que lo hace el mundo. Se deberá apostar por terapias más cortas, en las que se reciba al paciente cara a cara y no tumbado en el diván. Deberán aceptar también tratar a cualquier persona, igual que lo haría un médico en el hospital. Las generaciones jóvenes ya están practicando un cambio. Su problema es que solo hacen estudios de psicología y no de ciencias humanas, lo que provoca que los psicoanalistas jóvenes estén peor formados y sean menos cultos. Y para ser psicoanalista no solo se debe ser inteligente, sino también cultivado."

lunes, 11 de mayo de 2015

La Otra Psiquiatría

Todos los años, cual mantra, invito a participar en estas jornadas. Normalmente no cuento nada. Un guiño, un signo de admiración y una colección de halagos y parabienes en torno a las jornadas.

Este año voy a explicar, en una suerte de breve análisis estructural, por qué funcionan estas jornadas y por qué cada año cuenta con más seguidores y asistentes.

En primer lugar, la Otra está diseñada por un grupo de amigos. Un grupo de amigos amantes de la psicopatología, la filosofía y del psicoanálisis. No hay estatutos, no hay fundación ni un ambicioso objetivo político-asistencial. No queda mucho espacio en este contexto para las intrigas, las corruptelas y los intereses cruzados.

En segundo lugar, la Otra siempre alberga un lugar para los nuevos. Los mires y pires  de psiquiatría y psicología tienen la oportunidad de exponer sus primeros trabajos resultado de sus estudios. Ningún laboratorio les va a hacer los powerpoint (de hecho no suele haber powerpoint ni laboratorios).

Por último, La Otra siempre acoge entre sus invitados a gente con saberes de otro orden. Hemos escuchado a lingüistas, poetas, escritores de novela negra, filósofos y artistas plásticos dar la réplica a los habituales psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas en debates que han quedado para el recuerdo.

En definitiva, la Otra esta diseñada para eso. Para que sea otra cosa.




viernes, 27 de febrero de 2015

Psiquiatría hoy. Dime con quien andas y te diré que publicas.

Estas son las noticias de la psiquiatría a día de hoy.




Pues eso. Pues nada.