viernes, 29 de octubre de 2010

Los lacanianos

Hoy, un gran psiquiatra al que respeto y admiro, conocedor y usuario, tiempo ha, del psicoanálisis lacaniano me ha dicho. "Joder cuando entra un lacaniano en la sala, algo espritual se rompe". Como si viniese el dalai lama de la posmodernidad o el Ramachandran de la nada. Todo esto en el ambiente más pacífico y divertido como es tocar la guitarra para preparar la cena de jubilación de un muy querido colega. Y luego, evidentemente, lo he pensado un rato. Y no creo que tenga que ver mucho con el psicoanálisis lacaniano. Al fin y al cabo no es más que una terapia. No para el todo el mundo y no infalible. Pero hay muchas terapias así y ninguna toca tanto los cojones como los lacanianos.

Y honestamente no se me ocurre ninguna lógica al respecto. Entiendo que hay lacanianos soberbios, delirantes, fundamentalistas y proselitistas pero nada de eso me hace sospechar de la utilidad de muchos de los postulados lacanianos. Entiendo también, que la jerga a veces resulta un poco incomprensible,y que, a menudo, la enseñanza de esto tira para atrás. Entiendo tambíen que, amando a Freud, Lacan en ocasiones resulta un poco desestructurante (hablo desde mi propia experiencia). Pero eso si, el continuo odio y reserva que frecuentemente la psiquiatría guarda en torno a los lacanianos no hace más que confirmar el hecho de que algo importante late en ese discurso. Si no importante, algo no fácilmente destruible. Y es que para someter algo hay que entenderlo y verle las tres vueltas. Y cuando uno se sale de la medicina basada en la invidencia, el psicoanálisis lacaniano tiene algunas cosas que decir, a veces, un poco insoportables. A menudo cuestionantes para uno y para su práctica. Y también, porque no, es siempre más amable quejarse un poco del mundo y que la mierda no me toque. Pero una vez en ese camino es para mi un mejor asidero cierta lógica clínica clásica que, en mi opinión, se entiende mejor con el psicoanálisis que con todo el delirio actual de la neurociencia enredada como está en un fino hilo de iatrogenia, comercio y eugenesia.





PD Ansío discusión y propuestas.

11 comentarios:

  1. Confieso que mis conocimientos de psicoanálisis y de Lacan son mas bien limitados.
    En mi gremio el que te acusen de psicoanalista es casi como un insulto. A mi me parece esto de una ignorancia sin par. Entre el conductismo-cognitivismo ingenuo imperante y el psicoanálisis me quedo con el segundo aunque solo sea porque estudiándolo voy a crecer como mínimo, culturalmente.
    En cuanto al psicoanálisis Lacaniano, si lo que hace es lo que tu dices, es decir, tocar los cojones, hacer que te remuevas en la silla (el terapeuta también), y no te deja igual que cuando entrastes a la sesión, a mi me parece que cumple uno de los criterios necesarios para ser útil. Luego está como cada uno lo aplique, es decr, el estilo del terapeuta, que como sabes, es parte fundamental. Un investigador, creo que era un tal Frank, decía que los terapeutas de distintas escuelas terapeuticas con larga experiencia, se parecían mas entre sí en factores críticos relacionados con su trabajo, que los terapeutas principiantes de una misma escuela.
    Saludos.

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  2. Mi relación con el psicoanális es ambigua. Me ha interesado mucho, lo he estudiado algo y lo he experimentado como paciente un poco. Como decía Freud (para hablar de psicoanálisis es imprescindible citar al padre), es un método, una teoría y una técnica psicoterapéutica. Como teoría me parece sumamente interesante (pero no científica, porque no es falsable, es decir, ningún resultado contradice el psicoanálisis, que es capaz de explicar cualquier dato y su opuesto). Como método de interpretación (ya sea de la clínica del paciente, de la cultura, de la historia o de las civilizaciones) creo que es imprescindible para aportar luz desde perspectivas únicas, una auténtica genialidad. Como técnica de terapia, creo en su utilidad para el autoconocimiento (faltaría más que en años hablando de ti, de ti y de ti, no te conocieras más), pero dudo de su eficacia (aunque en este momento de mi vida profesional, dudo de la eficacia de la psicoterapia en general, no en cada caso individual donde seguro que algo aporta, sino en su existencia como parche social).
    En fin, no me hice psicoanalista porque me faltó voluntad para hacer todas las horas teóricas y dinero para las prácticas, pero me parece, junto a la social, la orientación que más tiene que decir en este campo nuestro de la mente, la locura y el dolor de existir. Y, de todas formas, cuando me defienden otras orientaciones psicoterapéuticas, recuerdo unas palabras, creo que de Javier Krahe refiriéndose al catolicismo, que podría parafrasear así: "hombre, no cree uno en el psicoanálisis, que es la religión verdadera, como para creer en una de las falsas...".
    Es un poco en broma, que nadie se ofenda.
    Y como decía Haley, gran crítico del psicoanális, al respecto del biologicismo que ya entraba con fuerza en los 60-70: ahora echo de menos a aquellos psicoanalistas, que por lo menos escuchaban a sus pacientes...
    Un saludo.

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  3. es complejo.. yo creo que el psicoanalisis a la psicoterapia es como el blues a la música. Todo nace de alli, llamalo rap, soul, o rock and roll, pero todo viene del blues de los años 20.
    Freud creo más de 200 términos -las ventajas de hablar alemán- para explicar lo que el creía que pasaba en la mente. Todos utilizan las palabras de Freud... Yo mismo me etoy psicoanalizando y como ejercicio intelectual - y emotivo- es muy útil, pero no lo recomendaría para una urgencia, para gente con prisa, con poca paciencia,... vaya, que lo recomendaría a pocas personas y sólo si existe buen rollo con el psicoanalista.
    Lacan... entendí una vez el Edipo de Lacan pero llevaba varios cubatas encima y al día siguiente solo quería recordar donde guarde el omeoprazol....
    Asi que creo en muchos de los axiomas freudianos, pero es u poco como los dioses para los griegos... sirven para explicarnos, entendernos, hacer nuestras ideas pero no son de verdad, no existen.

    un enlace sobre psicoanalisis que me gusta especialmente:
    http://www.clinicamente.com.ar/articulos/ev-freud.htm

    Por cierto lo de medicina basada en la invidencia es buenisimo, yo suelo decir basada en la conveniencia.

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  4. A los diecinueve años me hicieron el primer test de personalidad y debió salir algo muy chungo porque la psicologa me dijo, mejor pide hora con mi padre que es psiquiatra, yo no creo que te pueda ayudar. ¿y cómo iba a poder hacerlo? Reconozco que por aquel entonces podía ser muy difícil hablar conmigo sin sentirse sumamente inferior cultural y discursivamente (leía cuatro o cinco libros por semana y cuando hablo de libros no me refiero precisamente a best-sellers ni autoayuda) así que no faltaría a la verdad si afirmo que a la tipa me la "comí con patatas". Cuando entré en el despacho del padre me sorprendió ver que tenía toda la colección de K.G.Jung en la librería. Así que después de negarme a tomar cualquier tipo de medicación (por que estaba en mi derecho), le invité a que realizara conmigo una terapia psicoanalítica. No me detendré en ningún momento de la terapia de momento, sólo se que un solitario como yo, que estaba hecho un yoista de mucho cuidao, quedó maravillado con todas las sorpresas contenidas en mi mismo. Recuerdo el día en que este profesional me regaló su libro pobremente autoeditado, que titulo con el nombre Neurosis. Es más aún lo conservo y en su primera página se lee: para Raúl un neurótico encantador aunque complicado. Todo fue bien y dinero le costó a mis padres. Un día yo noté como aquello del psicoanalisis iba perdiendo comba ya no funcionaba como antes, es más iba a peor y yo no se lo comenté a mi terapeuta, el cual callaba, pero creo que sabía por donde iban mis infiernos. Llevaba años de adicción al cannabis y no cualquier adicción, yo era demasiado yoista como para meterme en una medianía, si me metía en una droga me metía a saco y más después cuando estás totalmente atrapado por ella. Mi Jung particular me dijo inesperadamente que lo mejor era que ingresara. En el momento en que yo acepté se acabó el psicoanalisis. Años después con tanto camino clínico recorrido veo que estoy genial, que escribo bastante bien y que todo esto no sería así si no me hubiera empeñado en conocer los entresijos del inconsciente colectivo y el mio particular. Lo del lenguaje a mí me venía de serie (B, de Berval), el único vicio que me sigue subiendo a los cielos en ocasiones es la literatura.

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  5. Dije que me pasaría y aquí estoy [^^]
    Veo que tienes esto petado de narcisistas mal diagnosticados... XD
    Y ahora viene la discusión y propuesta:
    "Pero eso si, el continuo odio y reserva que frecuentemente la psiquiatría guarda en torno a los lacanianos no hace más que confirmar el hecho de que algo importante late en ese discurso. Si no importante, algo no fácilmente destruible."
    Eso mismo me pasa a mi con Belén Esteban, y con Gran Hermano 3215, y con Mujeres y Hombres y Viceversa, y... Sin embargo eso no lo convierte ni en bueno, ni en útil.

    A ver cuando nos vemos ;)
    Edna

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  6. Lo de psiquiatría basada en la invidencia también me gustó a mi... Profeso el vicio anglosajón - y oxoniense - de establecer quién y cuando se dijo (o se escribió) por primera vez alguna frase/término curioso o significativo (en palabras conocidas: algún "meme"). Intuyo, sospecho, que lo de PBI traerá cola...

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  7. Las peores mentiras se levantan siempre sobre una brizna de verdad. Carlos Castilla les llamó CHARLACANES. Y en mi círculo no se rompe nada que no se rompa cuando pasa un harekrisnha

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  8. vaya vaya! que complicado! yo soy yo y soy como soy! algo de los genes de madre(estructurada)y bohemio padre (playboy irresponsable) ambos muy inteligentes, de ese huevo salí yo, un poco narcisista (salí lindita) la curiosidad de lo desconocido y mi signo Sagitario, me llevado x el mundo ampliando mi mente de variadas culturas y gentes! Así es que soy como soy y me gusto, no quisiera ser de otra manera.
    Tan mal no estoy, verdad? desafio a quien quiera a analizarlo jejeje!

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  9. El psicoanálisis lacaniano no es terapia. Una terapia tiene por finalidad suprimir el síntoma y junto a esa maniobra esconde una promesa de felicidad asintomática...flor de boludez... Es evidente que el síntoma, es como el desodorante...no te abandona, sólo la muerte te separa de él, pero a esas alturas a quien le importa...el tema es que harás la próxima vez que aparezca, te entregarás a la ciencia, te internarás mil veces, irás al grupo de ayuda, a la terapia de grupos, te tomarás la nueva pastilla...algunos, pocos se harán cargo de que eso tan incomodo y amado que su síntoma, se puede perder...sea una droga, incluso una mujer.

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  10. Me gustaria mucho q la persona q escribio eso agarre un libro y se interiorice sobre las diferencias y la raiz de cada escuela psicologica. Quizas entiendas un poco mas aquello de lo q te quejas sin fundamentos/conocimiento. Saludos.

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